Cine, TV, Video: crítica: El SuperAgente 86 (2008)

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La versión para la pantalla grande del Super Agente Maxwell Smart resulta disfrutable, sin ofender ni calcar letra por letra a la serie original. Mantiene el estilo y consigue risas sin desentonar con el humor tonto de su antecesor.

Por Alejandro Franco – contáctenos

Director: Peter Segal; Intérpretes: Steve Carell, Anne Hathaway, Dwayne Johnson, Alan Arkin, Terence Stamp, James Caan

critica de El SuperAgente 86 (2008), de proximo estreno en Argentina El SuperAgente 86 es la última entrega de una larga serie de remakes de tiras televisivas. Mientras que el género de la remake se ha ido desgastando últimamente debido a una sucesión de malos filmes, Get Smart consigue emerger sobre la multitud de clones, manteniendo un delicado equilibrio que seduce tanto a los fans de la serie de los 60 cómo al nuevo público que ni siquiera ha conocido a Don Adams. El SuperAgente 86 es deliciosamente tonta y, a veces, formidablemente graciosa. Los personajes son agradables y siguen una linea de sucesión de sus pares originales. Y, mientras que Mel Brooks y Buck Henry – creadores del original – no están directamente involucrados, los productores de esta nueva versión han desarrollado algo que ambos creativos estarían orgullosos de los resultados obtenidos.

El SuperAgente 86 comienza recreando la secuencia de títulos del original, con Maxwell Smart (Steve Carell, el de Virgen a los 40) caminando por una interminable sucesión de corredores y puertas hasta que llega a una cabina telefónica que lo transporta a los cuarteles generales de CONTROL, una secreta agencia de inteligencia que se encuentra en guerra constante con su despiadado rival, KAOS. CONTROL es dirigida por el Jefe (Alan Arkin), y Max es su mejor analista. Cuando un ataque realizado por el operativo de KAOS conocido como Sigfried (Terence Stamp) elimina a la mayoría de los agentes de la agencia (valga la redundancia), Max es ascendido a oficial de campo. Se le une la agente 99 (Anne Hathaway), y es despachado a la acción. Ahora deberá ir tras Sigfried, dando apoyo operativo al agente 23 (Dwayne “The Rock” Johnson), encargado hasta entonces de la tarea.

La perfomance de Steve Carell es perfecta para el personaje. El no trata de imitar a Don Adams – lo que habría sido un error -, pero mantiene algunos de sus lineamientos de manera de no perder la identidad. Carell se despacha con varios de los latiguillos de Adams (como el “¿Me creería si le dijera…?”) y con efecto similar. Si uno lo compara con otros casos, Carell es mucho más exitoso en reinterpretar un personaje ultra conocido que, p.ej., Steve Martin y el inspector Clouseau de la última Pantera Rosa. Por contra, hay poco de Barbara Feldon en la actuación de Anne Hathaway como la agente 99 – la liberación femenina y la actitud independiente del nuevo milenio han obligado a poner al personaje a tono -. Quizás el único detalle es que Carell y Hathaway no poseen mucha química romántica – aunque sí para la comedia -. Sin dudas es algo que podrá ser superado en próximas entregas de la serie si el film obtiene el éxito de público que merece.

Get Smart 2008 tiene los obligatorios cameos. Está Bernie Kopell (el Sigfrid original) en un fragmento tan breve que dura unos pocos fotogramas; James Caan figura como el Presidente (Caan participó en un par de episodios de la serie original). Y hay otros actores no históricos que se suman a la movida como Bill Murray y varios veteranos de Saturday Night Live.

La trama no tiene mucho sentido; KAOS intenta apoderarse de armas nucleares, pero cómo lo hace no es muy coherente que digamos. Es simplemente una excusa para despacharse con gags de manera interminable. Gags tontos, es cierto, pero la idea es mantener la intención y el tono de la serie. Y mientras que le rinde homenaje, tiene suficientes condimentos como para tentar a nuevas generaciones a acercarse al personaje y su troupe de locos lindos, y disfrutar de sus travesuras. Lo que se dice, una remake lograda.