Cine, TV, Video: crítica: La Peor Bruja (serie, 2017)

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Un clon de Harry Potter diseñado para niñas; sin embargo la serie de libros en la que se basa data de 1974 y su influencia en la saga del niño mago se hace mas que evidente a medida que uno avanza con la visión de sus capítulos. Disponible en Netflix.

Cine, TV, Video: crítica: La Peor Bruja (serie, 2017)

Por Alejandro Franco – contáctenos

¿Quién fué primero, el huevo o la gallina?. ¿O La Peor Bruja o Harry Potter?. Bueno, lo cierto es que la serie de libros de La Peor Bruja, escritos por Jill Murphy, datan de 1974, así que en realidad ella tenía todo el derecho del mundo a reclamarle algo (judicialmente) a J.K. Rowling por las andanzas del niño mago. Y si queda algo de duda, basta ver la versión con que Netflix se ha despachado, la que va por la tercera temporada (aun no estrenada) y que es un calco estremecedor de los libros de Rowling: una academia mágica situada en un castillo que sólo los elegidos pueden ver, profesores que enseñan pociones y hechizos, una directora anciana que tiene una hermana gemela malvada y que quiere apoderarse de la escuela, una subdirectora agria y siempre vestida de negro (la que no se sabe si es estricta o directamente mala), escobas voladoras, concursos, una bruja novata rubia y rica que le hace la vida imposible a la protagonista… y una heroína algo atolondrada que entra por casualidad a la escuela y que descubre por error que su madre es una bruja. Oh, Dios, los parecidos son acalambrantes, incluyendo una dupla de amigas que están todo el tiempo para soportar a la torpe protagonista.

Los parecidos no pasaron desapercibidos para los productores, quienes clonaron la estética de los filmes de Harry Potter al máximo. Se consiguieron un castillo que se ve como Hogwarts, hay planos aéreos de patios enormes y escaleras de caracol, y hasta la oficina de la directora Dumbledore… digo, Crackle, se ve igual a la de cierto mago anciano y barbudo (papel que es interpretado por Clare Higgins!!; la misma seductora sexópata que tenía un final horrible en la primera Hellraiser!!).

Ciertamente uno hubiera apreciado que, en vez de imitar, la serie hubiera logrado su propia estética como para separar las aguas y no dar la impresión que uno está viendo un clon de segunda de Harry Potter. Tampoco ayuda que Bella Ramsey tenga pocas luces y no tenga carisma, y que en general las perfomances de las niñas no lleguen a lo potable. Al menos Raquel Cassidy (que trabajó en Downton Abbey!) le pone ganas y estilo a su versión femenina de Severus Snape.

Pero la cosa tampoco mejora por el lado de los libretos, demasiado simplistas incluso para el público infantil. Ya que pedimos cosas de Harry Potter, los libros bien podrían construir alguna mitología como, por ejemplo, saber el destino de Mildred Hubble y cómo es que es bruja sin que su madre nunca le haya dicho nada. En cambio sólo tenemos a las chicas metiendo la pata con los hechizos, haciendo tonterías y siendo incapaces de crecer en sus personajes.

La Peor Bruja está bien para los chicos mas chicos de la casa – es Harry Potter para niñas, versión ultralight -; da un espectáculo liviano sin la oscuridad de J.K. Rowling que tenía arañas gigantes morando en el bosque, magos malditos encarnados en la nuca de otros humanos ni dragones u otro monstruos que podrían provocarle pesadillas a los mas pequeños. Pero, para los que acompañamos a los chicos, el tufillo de la réplica de algo de calidad superior y mas sofisticado es imposible de soslayar, y por mas que los libros de Jill Murphy hayan sido publicado 30 años antes de que la obra de Rowling debutara en los estantes de las librerías de todo el mundo, los productores deberían haberse despegado del fenómeno con otra puesta en escena, escenarios diferentes, otra estética y un mejor staff de actores.