Cine, TV, Video: crítica: Dr Strangelove

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Dr Strangelove (Dr Insolito, tambien conocida como Como deje de preocuparme y comence a amar la bomba, o Telefono Rojo: volamos hacia Moscu) ( GB, 1964): Intérpretes: Peter Sellers, George C. Scott, Sterling Hayden, Keenan Wynn, James Earl Jones. Dirigidos por Stanley Kubrick. En video y ocasionalmente en TNT. (*****)

Por Alejandro Franco – contáctenos

Un delicioso clásico de la comedia negra, este film de Kubrick refleja los temores y terrores del pánico nuclear durante los primeros años de la Guerra Fria.

DE QUE SE TRATA: En una base americana, el general americano Ripper (Hayden) se vuelve loco, convencido que los comunistas están atacando a los americanos a través del flúor que tiene el agua. En diálogos que no tienen desperdicio, el está dispuesto a acabar con dicha amenaza, preservando “los preciosos fluidos” del cuerpo y evitando que el fluor los transforme en comunistas. Estas confesiones se las hace a un pasmado capitán británico (Sellers, quien interpreta tres roles), quien observa aterrorizado como el general demente activa los códigos y lanza un ataque con bombarderos nucleares a Rusia. Inhibido por la prepotencia y violencia de Ripper, el capitán Mandrake intenta convencerlo con suaves modismos de que “quizás esté equivocado”. Mientras, en el pentágono, el presidente (Sellers nuevamente) pelea con sus generales, decidiendo entre reprimir al general demente o aprovechar el ataque para arrasar a la unión soviética. Quien lo acompaña es el general Turgidson (Scott), un tipo mujeriego y bebedor, confabulador, que va hacia donde va el viento.

Intentando ubicar al premier ruso, lo descubren en un burdel, absolutamente borracho. Y allí el presidente se entera de la “maquina del juicio final”, un mecanismo automático de defensa de los rusos, que lanzará todo el arsenal atómico contra Estados Unidos apenas explote la primera bomba. El diálogo ya es todo un clásico: el presidente le explica, entre risas, que tuvieron un error pequeño, que una pequeña flota de aviones lanzará unas insignificantes bombas atomicas a ciudades vitales de Rusia. Mientras, se decide reprimir al general, tomando por asalto a la base en una toma excelente al estilo documental… lamentablemente en medio del asalto, Ripper cree que es atacado por los comunistas y decide suicidarse, y con ello, se pierden los codigos para detener el ataque atomico. Finalmente, observando que la hecatombe será desatada, es llamado el Dr Strangelove (tercer rol de Sellers), un cientifico nuclear aleman – ex nazi -, quien indica que existe un refugio subterráneo para los generales, provistos de mujeres, para sobrevivir el embate atómico y procrear una nueva raza. El film cierra con una romantica cortina musical mientras se suceden explosiones atomicas, una tras otra.

CRITICA: Dr Strangelove es la contracara de otro clásico del mismo año, Fail Safe, que trataba el mismo tema: un error, un ataque atomico involuntario y el desencadenamiento del apocalipsis. Filmada en un esplendido blanco y negro, ágil y de diálogos chispeantes, no ofrece respiro al espectador. Existen tres escenarios vibrantemente filmados: el cuartel de Ripper, el War Room del pentágono y el interior del único bombardero que se salva de ser interceptado por los rusos. Curiosamente, uno de los tripulantes es James Earl Jones, quien participará en una trama similar veinte años después en el telefilm Misiles al amanecer.

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El objeto del film es la caricatura; todos son incapaces, todos son dementes o piscoticos, y ellos gobiernan al mundo. Hablar de vidas humanas para ellos es un número: los militares solo piensan en ataque, en bajas, en destruccion… todos están alienados de una u otra forma. Y a su vez, solo piensan en su bienestar personal; en ese sentido todo el film está plagado de obsesiones sexuales, desde los fluidos de Hayden hasta las aventuras de Scott con su secretaria. Y muestra lo ridiculo de la maquinaria militar cuando, uno de los posibles decisores, se vuelve loco y puede ordenar un ataque que desencadene el fin del mundo sin que todos los procedimientos armados hayan contemplado dicha posibilidad. En el film, la fotografía es oscura, opresiva, casi claustrofobica, especialmente en el avión y en el cuarto de guerra. Y lo que debería ser dolor o destruccion, para ellos es banal y diversión. Los odios políticos hacen que se deje toda logica de lado.

En las perfomances, Scott es un bribón simpático y queda opacado por la brillante interpretación de Sellers, quien le da estoico cinismo a su presidente, deliberada torpeza a su capitán y la demencia que precisa el doctor del título, razon por la cual recibio una nominacion al Oscar por mejor actor por este papel. El film incluye escenas memorables, como la clásica del lanzamiento de la bomba atorada, con Slim Pickens cabalgando el misil atomico en plena caída.