Cine, TV, Video: crítica: Flashdance (1983)

Volver al Indice – Cine, TV, Video

Fue un clásico de su generación y posee una banda sonora de oro. Pero la historia central es un compendio de aberraciones, más con la mirada crítica de un espectador del tiempo actual.

crítica: Flashdance (1983)

Por Alejandro Franco – contáctenos

Acoso Sexual: la Película. Considerando que Flashdance era una deuda de mi adolescencia decidí verla el otro día por Amazon y sacarme el gusto. Por Dios, qué mal que ha envejecido la película. Chistes políticamente incorrectos sobre polacos y lesbianas, el jefe acosando día y noche a su empleada (y sobornándola con favores para allanarle el camino como bailarina seria), un candidato tan veterano que podría ser el padre de la protagonista, y una tonelada de ridiculeces enmarcadas en la trama mas sosa y sin sentido del mundo. ¿Obreros de la construcción que prefieren ir después de hora a un bar con actos de baile con pretensiones artísticas en vez de correr en masa al bar de strippers del villano?. ¡Por favor!.

Agua es lo que sobra en el filme. La Beals vive empapada y salpica a cualquiera, chorrea agua cuando hace ejercicio, vive bajo la lluvia, incluso se le inunda el loft (que puede pagar con su sueldito de soldadora; ¿alguien sabe el valor del metro cuadrado en Pittsburg?; porque esta piba tiene arrendada toda una fábrica abandonada que usa como casa para ella sola…). Debe ser que toma demasiada Pepsi Diet, alevoso emplazamiento de marca aún en las escenas mas dramáticas del filme. La Beals es puro mohines y sonrisitas, cero carisma y personalidad y con el agravante que las escenas mas jugadas de baile las hacen un ejército de dobles y bailarinas profesionales. Demasiado bonita y blandita para trabajar como soldadora en una obra, ella rebana con la antorcha pedazos de caño al azar y sin que nadie le dé una orden. Mientras tanto el jefe (Michael Nouri, otro blando pura pinta) le gusta, la sigue, la espera fuera del trabajo, la llama, le arregla una audiencia en la academia de danza que tanto quiere… todo es tan insípido que, cuando ella accede y hace su rutina de breakdance / cheerleader frente a un jurado de eminencias snob (que enseguida deberían torpedear su perfomance porque es lo mas alejado de la danza clásica que existe) y gana, termina por reconciliarse con su acosador en un happy end.

El mensaje del filme es que uno debe perseguir los sueños a toda costa… lástima que se les olvidó darle un contexto potable para ilustrarlo. El mundo de los musicales es un mundo irreal, tan fantástico como el de la ciencia ficción pero, aún así, debe tener un puñado de reglas dramáticas básicas que debe seguir. No ser demasiado estúpido. Probar que el conflicto del / la protagonista es real y empático con el público. Proveer pathos y hacer que uno tome partido por el personaje y su causa. Los musicales inmortales de antaño entendían esto, fuera Cantando Bajo la Lluvia o Hello Dolly!. Acá la Beals no canta pero las canciones y el baile inundan la pantalla. Será que los musicales evolucionaron hasta ser un enorme compilado de videoclips a lo MTV en donde solo importa el ritmo, la estética y la pose. Oh, sí, la banda sonora de Flashdance es genial, y las escenas de baile son épicas pero el resto se alterna entre el rechinar de dientes y el asombro (por lo bizarro y facilista de la mayoría de las escenas). La amiga que fracasa en bailar sobre hielo y se vuelve stripper hasta que la Beals la rescata y en cinco minutos se da cuenta que desperdició su vida y carrera; la anciana que estimula a la Beals para que sea bailarina y se muere en el momento mas adecuado (y cuyo personaje podría haber sido podado de la historia sin el mayor de los miramientos); el pésimo comediante que va a Los Angeles y vuelve a los dos días porque se da cuenta de que apesta y sólo tiene talento para cocinar hamburguesas… y ni aún así pelea por recuperar a su novia (la patinadora sobre hielo); y el villano de pacotilla, pésima caricatura de matón callejero, mano larga y con un inepto secuaz que no le va en saga. Dios mío, ¿quién escribió estos personajes?. Oh, sí, el mismo tipo de Showgirls.

Flashdance es solo eso: baile, música y luces. Las coreos son muy buenas, la banda sonora debió quemar los charts. Pero el resto es un engendro. En todo caso Flashdance es mas un triunfo de Giorgio Moroder y Phil Ramone (compositor y selector de la música respectivamente) que de Adrian Lyne y los terribles libretistas que la parieron, los cuales no tuvieron ni idea de cómo armar una historia decente.