Tecnología: historia de las tablets

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Tecnología: historia de las tablets

algunos de los modelos más importantes de la prehistoria de las tablets: 1) GRiDPAD; 2) Apple Newton; 3) Tablet PC; 4) Nokia N770; 5) el standard definitivo: Apple iPad

Por Alejandro Franco – contáctenos

(Trazamos un panorama casi completo de cómo estos dispositivos llegaron a ser el boom de ventas y popularidad que son ahora).

A veces viene primero el concepto – generalmente de la mano de la ciencia ficción – y luego viene la tecnología e ingenio del hombre para materializarlo. Las tablets que conocemos hoy en día son fruto de una larga evolución que data – créalo o no – de principios del siglo XX. Fue en aquel entonces (1915) en donde se patentaron los lapices stylus y los dispositivos – en ese momento, mecánicos – de reconocimiento de escritura manuscrita. Sobre el concepto base, las inquietas mentes de los inventores comenzaron a elucubrar variantes. En 1942 llega la primera pantalla touchscreen, pensada para que un usuario elija opciones y presione botones virtuales en una pantalla, los cuales remite información a un dispositivo. Y con el touchscreen y el lapiz stylus, pronto alguien intentaría mancomunarlo con un concepto nacido en aquellos años – el del cerebro electrónico u ordenador propiamente dicho -.

El problema eran, por supuesto, los medios. Las computadoras de los años 40 era gigantescos armatostes compuestos de miles de lámparas – cuya vida útil era extremadamente limitada, razón por la cual los primeros computadores necesitaban condiciones de cuidado intensivo respecto de la temperatura para mantener una operatividad aceptable -, y sólo el concepto comenzó a ser viable gracias a la invención del transistor, que redujo tanto el tamaño como la temperatura que levantaban los componentes.

Pero los 60 vieron nacer – aunque fuera en papel – el primer prototipo de tableta. Fue la Dynabook concebida por Alan Kay para Xerox PARCun laboratorio de alta tecnología que desarrolló los conceptos fundamentales de la informática tal como la conocemos hoy (sistemas operativos gráficos, el mouse, telecomunicaciones, etc), y el cual fue despreciado por la misma Xerox ya que no quería apartarse de su nicho madre de las fotocopiadoras -. Posteriormente los genios de Xerox PARC terminarían siendo capturados por otras corporaciones sedientas de técnicos talentosos e inventivos, tal como Microsoft, Apple y Hewlett Packard.

La primera tablet pensada para digitalizar escritura manual fue la Pencept PenPad 200. Con el arribo de (y standarización impuesta por) la PC de IBM, los productos de Pencept evolucionarían, llegando incluso a trabajar con las primeras versiones de CAD.

El siguiente paso lo dio Go Corporation con la publicación de su PenPoint OSun sólido sistema operativo capaz de reconocer escritura manuscrita -. El problema fue que Go debió meterse en varios juicios con Microsoft y Applea causa de la versión Pen concebida para Windows 3.1, y la aparición de la primera tablet de Apple llamada Newton -, sobre los cuales pesaba la sospecha de haber copiado tecnología no licenciada por Go. Todo estó dañó seriamente las finanzas de la compañía, la que terminaría siendo absorbida por la AT&T para un proyecto de computadoras con dispositivos de entrada basados en reconocimiento de escritura… el cual fue abandonado a las dos semanas de la compra de la empresa. Go Corporation terminaría sus días en el más ominoso de los silencios, cerrando sus puertas en 1994.

En 1989 llega la primera tablet pensada como tal – esto es, una computadora independiente con interfase touchscreen -, que fue la GRiDPAD. Tenía el procesador de una XT, corría MS-DOS, 512 KB de memoria RAM, 2 MB de memoria de sistema, una pantalla CGA de 640 x 400, y un display de 12 pulgadas touchscreen, el cual utilizaba un lápiz stylus para ingreso de datos. El GRiDPAD fue todo un éxito, en especial con el ejército norteamericano quienes lo encargaron por miles. El problema es que GRiD Corporation no creía demasiado en el proyecto no tampoco estaba dispuesta a invertir para explorar todas sus posibilidades. Harto de la necedad de sus superiores, el inventor de la GRiDPAD renunciaría para ir a montar su propio proyecto. Era Jeff Hawkins, el cual fundaría Palm Computing en 1992, empresa que terminaría por transformarse en el standard de los PDA o asistentes personales digitales al lanzar la Palm Pilot en 1996.

Pero antes de la llegada de la Palm Pilotque establecería la norma en los primeros dispositivos portátiles – hubieron varios experimentos. Uno de ellos fue el fugaz Momenta Pentop (1991), el cual costaba cerca de u$s 5.000 dólares de la época y contaba apenas con un procesador 386SX. Momenta cerraría sus puertas en poco menos de diez meses de haber sido fundada. Luego apareció la Compaq Concerto (1992 – 1994), la cual poseía un teclado desmontable y corría Windows 3.1 for Pen Computing. Con un procesador 486SL, 4 MB RAM, discos de 120 MB y disketeras de 1.44, era una máquina extremadamente práctica para su época. Pero aún el concepto no estaba instalado en la mayoría de la gente y – quizás el punto más importante – era que la tecnología utilizada era aún muy cara. La Concerto costaba u$s 2.500 y, aunque era más barata que la Pentop, no dejaba de ser un producto extravagante y caro. Desaparecería del mercado sin dejar demasiado rastro.

Primera incursión de Apple: la Newton

El primer intento de dispositivo portátil táctil que hizo la corporación de la manzanita no fue precisamente un éxito. Desde 1987 la Apple rumiaba con la posibilidad de crear su propia PDA, e incluso había tomado ideas del fracaso de la AT&T con el Eo 440 Personal Communicator de 1993.

El problema era que el proyecto era demasiado ambicioso y el hardware no estaba en condiciones de acompañarlo. La idea de Apple era revolucionar la computación personal, con un dispositivo grande y cómodo, con buena capacidad de almacenamiento y un sistema operativo gráfico. Pero el desarrollo se demoró, e incluso fue torpedeado por parte de la dirigencia, ya que no querían algo que pudiera llegar a competir con las ventas de Macintosh. Por otra parte, el nuevo sistema operativo y el entorno de aplicaciones jamás pudo madurar como era necesario, con lo cual las prestaciones fueron bajando en poder y utilidad (amén de sufrir de una indecorosa inestabilidad) a medida que se acercaba el tiempo de entrega y el proyecto se aletargaba. Ni siquiera el reconocimiento de la escritura manual fue bueno, con lo cual la Newton comenzó un largo declive hasta su desaparición en 1998.

Entre el 94 y el 2000 hubieron varios intentos, ninguno de los cuales salió de la etapa prototipo. Por su parte 1996 vio el nacimiento de las Palms 1000 y 5000, los primeros dispositivos portátiles de prestaciones realmente útiles. Con conectividad a PC y Mac, 1 MB RAM, capacidad de disco de 12 MB, procesador de 16 MHZ, y display de 12 x 8 cm, era todo un avanzado para su época. La Palm construiría su propio nicho antes de ser bombardeado por la aparición de los primeros smartphones a finales de los 90, debiendo reciclarse como fabricante de teléfonos inteligentes con el correr de los años.

El intento de un standard: las Microsoft Tablet PC

En el 2001 Microsoft anunció la creación de un standard, el cual deberían seguir los fabricantes para desarrollar dispositivos que soportaran una versión reducida y remodelada de su exitoso Windows XP. Este era la XP Tablet PC Edition, el cual soportaba reconocimiento de voz y de escritura en pantallas táctiles.

El principal factor por el cual no prosperó la iniciativa de Microsoft era que los procesadores de aquella época eran demasiado potentes y devoradores natos de energía. No había batería que pudiera darle más de dos horas de autonomía a una tablet con procesador Intel y una pantalla a full color – amén de que los dispositivos eran demasiado pesados para sostener con una mano -. Aún faltaban años para que llegaran procesadores de bajo consumo y probada eficiencia.

El intento de Nokia: la 770 Internet Tablet

2005 fue el año en que otro fabricante se animó a experimentar con la tablets. Fue Nokia, el popular fabricante finlandés de celulares. Tenia un procesador ARM de 252 MHZ, pantalla de 4 pulgadas, 64 MB de memoria RAM y capacidad de disco de 128 MB. Tenía todas las opciones de una tablet actual: internet, wi-fi, lector RSS, capacidades multimedia, email, etc. Pero…

La 770 tenía varios problemas de fábrica. Su sistema operativo se basaba en una versión de Linux, pero la interfase gráfica no era muy práctica. El procesador era lento y no siempre reconocía la escritura manual, ni las pulsaciones del teclado virtual en pantalla. Para el 2005 el Wi Fi no era un standard extendido y, por otra parte, la única posibilidad de acceso a internet (de no ser por red inhalámbrica) era por bluetooth a través de un celular o smartphone que resultara compatible. La tibia recepción de la 770 no desanimaría a Nokia, quien lanzaría las series 800 y 900 de la tablet en los siguientes años, terminando por convertirla en smartphone a partir del N900 en el 2009.

La llegada del vencedor: Apple iPad

Apple comenzó su génesis con el iPod en el 2001. Steve Jobs había previsto un mundo de consumidores ávidos por productos de alta tecnología y fácil manejo, en donde tomaran un dispositivo y comenzaran a operarlo de manera intuitiva en cuestión de minutos, sin necesidad de consultar un manual. Pero lo más importante era la conectividad. iPod no era un simple reproductor multimedia, sino uno capaz de operar sincronizadamente con la tienda digital de Apple, iTunes, residente en internet y establecida desde el 2003. Pronto gran parte de las características del iPod serían transferidas (y expandidas notablemente) al iPhone, el cual desembarcaría en el 2007 con un formidable éxito de ventas.

El iPad (2010) no era más que la evolución natural de las características avanzadas del iPhone. Con la ventaja de su gran tamaño, era apto para ejecutar tareas informáticas de mediana complejidad – juegos, aplicaciones -, amén de proveer una interfase realmente intuitiva para reproducir contenidos multimedia y navegar en internet. Hacía enfasis en el aspecto entretenimiento del usuario promedio que carece de conocimientos técnicos de computación, con lo cual era un dispositivo amigable para todo tipo de público. Redes sociales, toma de fotos y captura de video, aplicaciones de fácil uso y rápida instalación, excelente portabilidad y autonomía.

Considerando que el iPad no era más que una versión extendida y remodelada del iPhone, pronto surgieron avalanchas de competidores que tomaron dicha fórmula – podar las funciones de telefonía de un smartphone – y se dedicaron a reclamar su porción del gigantesco mercado de las tablets que Apple había refundado y estaba acaparando con las dos manos, inundando el rubro con productos baratos que utilizaban el sistema operativo móvil de Google, Android.

El futuro

Es dificil estimar lo que traerá el mercado de las tablets en las generaciones venideras. En el mundo el 65% del mercado pertenece a las iPads, y el resto está dominado por los tabletas basadas en Android con la Kindle Fire y la Samsung Galaxy Tab como las más destacadas -, dejando menos del 5% a las Playbook de Blackberry. Hasta ahora las prestaciones de las tablets Apple son formidables, pero el resto intenta competir por el lado del precio. Y, en medio de todo esto, hay unas formidables batallas judiciales desatadas por la corporación de Steve Jobs, una guerra de litigios pensada para ganar tiempo y evitar que los rivales copien metodología y recursos utilizados en los iPads. Y mientras ello sucede, el planeta se inunda de tabletas, los dispositivos que hacen furor y que sirven como puerta de entrada para que millones de usuarios noveles puedan acceder con comodidad al fascinante mundo de la informática.