Tecnología: análisis televisor Smart TV Ken Brown KB-24-2251 24 pulgadas

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Definitivamente es un buen producto; lástima que la parte smart está en pañales y opaca un poco las bondades del apartado TV.

Tecnología: análisis televisor Smart TV Ken Brown KB-24-2251 24 pulgadas

Por Alejandro Franco – contáctenos

4 estrellas: muy buenoNo soy muy amante de los smart TV. Creo que poseen una estructura hermética fácil de quedar desfasada con el paso del tiempo. A final de cuentas hay servicios pagos (caso típico, Netflix) que se optimizan todo el tiempo, cambian de funcionamiento y estructuras… y eso es algo que difícilmente se actualice en un smart TV. Quizás la gente de JVC, Philips, Sony tenga un departamento dedicado a esto, pero descreo de que las marcas nacionales posean algo parecido. O que el usuario promedio sepa cómo actualizar el software nativo de un smart TV.

El problema, como suele pasar en la industria tecnológica, es la falta de un standard. El uso de software propietario – cada marca tiene el suyo, o ha adaptado sui generis uno ya existente – genera incompatibilidades. El hardware que traen es anticuado y el software para hacerlo funcionar es especializado. Desde ya, es un campo propenso para que irrumpa Android con toda su furia y arrase en la industria – Sony ya ha tomado nota de esto y ha comenzado a ofrecer algunos modelos de sus televisores con el sistema operativo de Google -. Por supuesto que es un paso lógico: hay una base de software (apps, juegos, etc) gigantesca y en constante actualización, y no es muy dificil atachar el circuito básico de algo parecido a una tablet a un televisor. Incluso permitiría conectarle ratones y teclados inalámbricos con mayor facilidad, uno conocería memoria y capacidad de almacenamiento, y podría montar las aplicaciones que se le diera la gana.

En mi casa vengo montando un experimento relacionado precisamente con este tema, implementado desde hace rato y con el cual, hasta ahora, he obtenido resultados satisfactorios. He cancelado una cuenta mensual de $ 600.- de DirecTV carente de extras; sólo dos bocas y una de ellas con servicio HD standard sin plus de programación ni servicio de grabación -, y lo he reemplazado por una de 9 dólares de Netflix. Fantástico, veo los programas que yo quiero en HD y a la hora que se me ocurra. Para enterarme de cómo va el mundo, tengo Televisión Digital Abierta (TDA) y, de manera básica, me informaré de los desastres mundiales vía canal 7 (la actualidad nacional ya es otro tema). Y si quiero ver Showmatch o Tu Cara Me Suena, El Trece y Telefe ofrecen servicios gratuitos online en donde el programa está pregrabado. No los veré en el momento, pero ocurre que ése nunca ha sido el caso.

Ciertamente hay cosas que se pierden en el camino – Canal 9, America TV, la virtud del zapping – pero se compensa con el ahorro de $ 500.- mensuales, lo cual es un disparate. Es el costo de un televisor 32 pulgadas en el lapso de un año, la mitad de una obra social mensual medio pelo, o el 80% de la cuota de la escuela de mi hija. Guau, es mucha plata.

Para implementar ese cambio de estructura he armado diversos combos: no puedo liquidar todos los televisores de la casa y salir a comprar costosos smart TVademás de que no soy partidario de la idea -, así que hemos armado un set de soluciones: una tablet Noblex T7014AR con salida HDMI me provee Netflix, YouTube y películas alta definición provistas por la web en mi living – el único problema es cambiar de película, para lo cual uno debe operar in situ con la pantalla de la tablet -; en el televisor del comedor eso se remedia con un box Android TV, el cual me provee un control remoto y puedo usarlo de maravilla con un ratón Bluetooth. Hasta ahora el combo es funcional, lástima que el boxéste en especial – está armado de manera mediocre: relee memorias cada tanto, salta de vez en cuando algunos fotogramas en las películas de streaming, y tiende a desconocer (cada tanto) los parámetros prefijados del ecualizador de sonido (nada de esto ocurre con la tablet Noblex, con lo cual uno deduce que son vicios del dispositivo y no problemas con la conexión de internet). Sirve, pero podría ser mucho mejor.

Me faltaba el televisor del cuarto de mi nena. Hasta ahora tenía un excelente Hitachi CDH-L24F02, un LCD de 24 pulgadas con resolución Full HD. La calidad de construcción e imagen del Hitachi eran formidables, lástima que era un producto desfasado para su tiempo. Cuando lo adquirí en el 2011, me vino sin port USB, sin decodificador para Televisión Digital Abierta y, lo peor, los ports HDMI no derivaban el sonido a los parlantes externos (algo que sí hacía con reproductores de DVD o conexiones de cable), por lo cual debía ver películas de alta definición con los pobres altavoces que el Hitachi trae de fábrica. En la diletante sobre el destino de un televisor tan noble (pero tan corto de opciones), decidí venderlo y buscar algo mas moderno.

Considerando todo lo que traía el Hitachi CDH-L24F02 hace 5 años – 4 entradas independientes de audio / video; entrada VGA; 2 puertos HDMI; salidas tipo RCA de audio, etc -, me sorprendí al ver lo pobrísimo en opciones que se ha vuelto el mercado de los televisores de alta definición de 24 pulgadas. Una cualidad casi standard del mercado actual (y con la cual discrepo profundamente) es que carecen de salida de auriculares. Eso significa que no puede escuchar en la soledad de la noche una película HD al mango con unos auriculares conectados o, peor, que no se le pueden conectar unos parlantes externos. Lo otro es que la mayoría viene corto de conectores RCA, con lo cual se hace imposible atacharle un reproductor de DVD. Algo parecido surge con las entradas VGA, ya que mucha gente busca los televisores 24 para usarlos como monitores de tamaño premium.

En general el valor de mercado de los televisores de 24 pulgadas oscila entre $ 3.900 y $ 4.300, sea una marca buena o una ignota. Y a esto se le suma que prácticamente no existen smart TV de 24 pulgadas. Después de rastrear con ansiedad la web descubrí que lo único que hay disponible es un Tonomac smart a $ 4.500.- (el cual no compraría nunca), un cuasi extinto monitor – TV LG de 23.6 pulgadas por algo menos de $ 4.000.-, y el Ken Brown del cual nos ocupamos en esta nota.

Considerando precio y prestaciones, el Ken Brown KB-24-2251 se ve realmente apetitoso ($ 4.349.-, Ribeiro, valores a diciembre 2015). Es Full HD (1080), lo cual reluce como oro en un mercado en donde los 24 pulgadas vienen standarizados con resolución 1360 x 720. Trae el decodificador de Televisión Digital Abierta y, como frutilla del postre, es smart TV. Ah!. Y trae conector para auriculares.

Ciertamente Ken Brown entra en la categoría de marcas nacionales ensambladoras de genéricos chinos. Sin embargo es una de las pocas marcas nacionales en las que he tenido siempre buenas experiencias (la otra es Noblex): ponen mas cuidado que otros en el armado de los productos, seleccionan buenos componentes y, por sobre todo, tienen un precio económico. Mi suegra tenía un televisor de tubo flat de 21 pulgadas que se veía y se escuchaba como los dioses, y después está mi notebook – una Horizon -, la que quizás no tiene el mejor teclado del mundo (ni el diseño mas original del mercado) pero que posee un procesador Intel i3 que se banca todo, y que en su momento (agosto 2012) la adquirí a $ 1.500.- menos que cualquier otra marca conocida con similar procesador. Y en agosto 2012 $ 1.500.- de diferencia era mucha plata.

Lo primero que llama la atención es que posee una soporte trasero similar al de los portarretratos (en vez de uno o dos patas como la mayoría de los televisores), lo que lo deja inclinado y hace que la visión sea en ángulo como una computadora all in one. Mientras que se trata de un detalle novedoso, también es cierto que resulta discutible. El primer punto es que la calidad de visión de la pantalla depende del ángulo y, al quedar inclinado 10 o 15 grados por debajo de lo normal (o sea, un ángulo recto de 90º), porciones de la pantalla se ven oscuras – como si la misma fuera pasiva -. A la distancia, enfrentado al televisor, es un detalle que pasa desapercibido pero de cerca – cuando uno está conectando o cambiando seteos – es molesto. El otro punto es la estabilidad: para que quede parado y se vea bien el ángulo de la pata respecto del aparato debe quedar tan cerrado (para acercarse a una vertical perfecta) que da la impresión que el televisor carece de buen soporte, especialmente si alguien mueve o golpea accidentalmente la superficie en donde está apoyado. Definitivamente no es el mejor sistema, y es mas fashion que eficiente; hubiera preferido un par de patitas tradicionales o un pie ancho, común y silvestre.

La estética del smart TV Ken Brown 24 es sencillamente deslumbrante. Fondo plateado con reborde de color (en nuestro caso elegí rojo pero hay otros disponibles) y adornos negros. El control remoto también es satisfactorio: quizás es muy liviano – como el resto del televisor, que apenas pesa 3.6 kg (!) – pero es grande y cómodo. Hechas las conexiones, lo encendimos: la calidad de imagen es sencillamente espectacular. Pero, en cuanto al sonido… Los parlantes internos (dos de 5 Watts cada uno) suenan horrendos. Yo ya lo tomo como un standard de los televisores HD, algo que sólo he visto corregido (y sonando de manera potable) en la línea de alta gama de Sony, Philips y JVC. No importa, ya que le tenía asignado un equipo 2.1 Eurocase que suena como los dioses y hace que la experiencia HD resulte completa en imagen y sonido.

Para que no queden dudas de que se trata de un génerico, los menúes del Ken Brown Smart TV 24 son idénticos a los de mi Pioneer PLE32FMN2 de 32 pulgadas. Diría que hasta son mejores, ya que se tomaron las molestias de traducirlos en su totalidad – en el Pioneer hay opciones que dicen algo así como “mejorar el sound” o “playing el tema seleccionado” -. Es algo corto de contraste pero, para la mayoría de películas / series, ése es un detalle que no se nota (salvo que quiera disfrutar al máximo el climax nocturno de Godzilla 2014). Trae dos entradas HDMI, una VGA, una entrada de audio para PC, una de audio / video (con miniplug 3.5, acompañado de un cable adaptador que provee 3 entradas RCA, de manera de poder conectarle un reproductor de DVD), una de cable, una de entrada de aire (para TDA), un port USB (que incluye reproductor multimedia), salida de auriculares y un port de red LAN.

Siendo un neófito en el tema Smart TV, debo admitir mi sorpresa al descubrir que no todos los Smart TV vienen con placa WiFi. El Smart TV Ken Brown 24 viene con conexión para cable de red, pero se le puede poner un dongle WiFi en el puerto USB (si bien esto parece anularlo, usted también puede adquirir y conectarle un mini HUB USB para no perder puertos y poder conectar uno o varios pen drives mientras el dongle está enchufado en una de las ranuras). Para quien no sepa – yo me incluyo hasta ayer – un dongle WiFi no deja de ser una placa de red inalámbrica USB algo simplificada y que puede ser habilitada por otros dispositivos que no necesariamente tengan Windows por sistema operativo. Quise hacer el intento con una placa USB TP-Link standard que tengo en casa (la TL-WN321G) pero no caminó; chequeando en MercadoLibre descubrí que el dongle WiFi recomendado para Ken Brown es el TP-Link TL-WN723N, una mini placa de red USB de 150 Mbps que cuesta unos $ 150.- (valores diciembre 2015, Data Set Informática, San Nicolas) y que anda perfecto ni bien se enchufa.

Honestamente, la sección Smart del Smart TV Ken Brown 24 es tosca y deja que desear. Se accede mediante la tecla Home¿por qué no ponerle “Smart”? – y trae cuatro opciones aparte de la configuración. Con el dongle TP-Link TL-WN723N la conexión es instantánea y ni siquiera viene con pretensiones (como otros Smart TV) de que la clave de su WiFi hogareño tenga un nivel alto de seguridad y sea alfanumérica. Trae accesos para Facebook, Flickr, YouTube y un navegador genérico. Sólo probé la opción YouTube que arranca pero no termina de ejecutarse – uno entra al portal de video, ve estadisticas y canales, pero al optar por un clip directamente queda cargando ad infinitum -. Al parecer hay que llamar a la gente de servicio técnico de Ken Brown para llevar el televisor y que le instalen una actualización (algo que debería estar automatizado o, al menos, figurar en la página web de la marca).

Si los componentes están desactualizados, al menos el navegador anda y se puede entrar a YouTube a través del browser. Como poseo cuenta y está instalada en todos los celulares, tablets y notebooks de la casa, inmediatamente YouTube me avisa que otra terminal se está logueando con mi nombre de usuario; lo curioso es que reconoce al TV Ken Brown como un navegador Safari instalado en una plataforma desconocida (no como un Opera, como se rumorea en la web). Navegar con el Ken Brown es artesanal y no llega a lo odioso – basicamente hay que elegir con los cursores del control remoto las letras para escribir la URL (en un teclado en pantalla), y presionar las flechas para mover la manito por encima de los botones de navegación correspondientes – pero da trabajo. Teóricamente admite un teclado USB pero, por lo probado, no funciona un ratón inalámbrico con su receptor correspondiente conectado al USB de la TV. Así que uno, sí o sí, termina usando el control remoto de una manera u otra.

Para cambiar de pantalla, canales u operar el Smart TV Ken Brown 24 es lento. A veces demasiado. Uno cree que es problema del control remoto (o que carece de pilas), pero a los 3 segundos nos damos cuenta que el televisor recibió la orden, la procesó y demoró todo ese tiempo en ejecutarla. Eso no genera problemas cuando uno se planta a ver una película durante hora y media pero, para hacer zapping, es desesperante. La navegación es algo lenta y no pasa por la placa de red o la velocidad de la red de WiFi (que en casa es muy buena) sino porque el televisor demora en procesar. Lo que sí, pude ver sin problemas un montón de videos de YouTube, aunque me los despacha en calidad standard 480 (como si entendiera que se trata de un celular) y no encuentro las opciones para subir la definición a 720 / 1080. Por su parte, olvídese de Netflix: no está la opción en el menú de aplicaciones disponibles y, entrando desde el navegador, Netflix me pide que baje la app correspondiente… sea de Google Play o la tienda Apple, ninguna de las cuales anda en este televisor.

El reproductor multimedia es el mismo que el Pioneer PLE32FMN2 que poseo, el cual tiene sus pros y sus contras. Los subtítulos tienen excelente tamaño, la reproducción es impecable, es fácil navegar entre los archivos de un pen drive…El problema con este reproductor (y pasaba lo mismo con el Pioneer 32) es que no lee formato de sonido AAC. Vale decir, no hay problemas con los MP4, AVI, MPG, MOV, TS, VOB, pero con los MKV – si traen una banda de sonido AAC – aparecerán mudos. Hay que desconstruirlos, reconvertir la banda de sonido a AC3 o MP3, remixarlos y copiarlos de nuevo al pen drive, y entonces la reproducción de videos HD MKV se ejecutará sin problemas.

Aún con todo ello, el balance general del Smart TV Ken Brown 24 es ampliamente positivo. La calidad de imagen es excelente, la cantidad de conectores es abundante, trae TDA y se pueden conectar parlantes externos. La sección Smart es muy básica y sólo sirve para amantes de YouTube o personas que quieran leer un diario en su TV sin salir de su cama. Por $ 4.349.- es Full HD y el diseño es hermoso. Salvo el discutible diseño del pie, los terribles parlantes y el escamoteado menu Smart, el resto es notable: yo lo vería como un televisor 24 pulgadas que cuesta un par de cientos mas que el resto y trae un puñado de opciones y ventajas (Full HD, conector audio externo, conector VGA, navegación por internet) que los otros no tienen… lo que a mi juicio da positivo en un balance en donde algunas opciones opacas no terminan de quitarle el lustre a un producto sólido y bastante bien diseñado.

Caracteristicas técnicas del Smart TV Ken Brown KB 24 – 2251

  • Tecnologia LED
  • Definicion: 1920 x 1080 – Full HD
  • Pulgadas: 24
  • Relacion de aspecto: 16:9
  • Formatos de reproduccion de video: AVI / MKV / MPG / MP4 / TS / VOB
  • Conexiones entrada: audio/video via adaptador RCA; audio para PC; VGA RGB; cable coaxil; antena de aire coaxil
  • Salida de audio: para auriculares / parlantes, miniplug de 35 mm
  • Port USB: 1 (lee pen drives o conecta dongle WiFi)
  • Entradas HDMI: 2
  • WiFi incorporado: no
  • Dongle: no (se adquiere por separado el TP-Link TL-WN723N)
  • Entrada de red: si
  • Aplicaciones pre instaladas (Smart TV): Facebook / Flickr / YouTube / navegador (no soporta Netflix)
  • Posibilidad de grabar en pen drive programas de Televisión Digital Abierta
  • Agenda con recordatorios de programas de TV
  • Función sleep con temporizador / hora programa de encendido / apagado
  • Canal de Audio Multiple SAP
  • Parlantes: 2 x 5 Watts RMS
  • Sintonizador TDA incorporado: si
  • Consumo: 60 Watts
  • Peso: 3.6 kg

Precio: u$s 310.- (o $ 4.349.-, valores a diciembre 2015)

Conclusión: Para su precio, es una excelente compra en el nicho de los LED 24 pulgadas. El apartado smart, por sí solo, no justifica la compra y es mas una curiosidad que una fuente real de entretenimiento. Variedad de puertos y salidas, excelente pantalla y hermoso diseño. Un producto sólido y recomendable mas allá de un par de desprolijidades.